Noviembre 2026 · Número 04Sumario

ZARİF NUTRICIÓN

UNA TAZA DE CALIDEZ: LOS TÉS DE INVIERNO

Del té negro al tilo, del rooibos al jengibre: las tazas calientes de las tardes de noviembre, cómo prepararlas bien y lo que conviene saber.

El invierno es la estación que pasamos con una taza caliente entre las manos. El primer té de la mañana, una taza compartida con una amiga por la tarde, una infusión suave antes de dormir… El té no solo calienta; marca el ritmo del día, abre la conversación y acompaña los momentos de soledad.

Este mes miramos cinco tazas calientes de la mesa de invierno: cómo preparar cada una, cuándo tomarla y qué tener en cuenta. Cómo servir estos tés lo encontrarás en la sección Zarif Mesa de este número.

1. TÉ NEGRO — Un comienzo cálido del día

En Türkiye, el té es menos una bebida que una forma de reunirse. A diferencia de las infusiones, el té negro se obtiene de las hojas de la planta Camellia sinensis y contiene cafeína. Por los flavonoides que contiene, sus efectos sobre la salud se estudian desde hace tiempo.

Preparación: calienta primero la tetera con agua caliente. Pon aproximadamente una cucharadita de té por persona y añade agua recién hervida. Déjalo reposar 10–15 minutos a fuego lento, sin que hierva. Usar agua recién hervida y no dejar el té esperando demasiado conserva su color y su aroma.

Conviene saber:

– Tomar té con la comida o justo después puede reducir la absorción del hierro de origen vegetal. Tomarlo 30–60 minutos después de comer es un hábito mejor.

– Si eres sensible a la cafeína, por la tarde elige un té suave o infusiones.

2. TILO — El clásico de las noches de invierno

Las flores secas del tilo se preparan desde hace generaciones en las frías noches de invierno. Tradicionalmente se usan para aliviar los síntomas del resfriado y calmar una tensión leve. La Agencia Europea de Medicamentos también reconoce la flor de tilo como producto tradicional a base de plantas para estos usos.

Preparación: para una taza, prepara una cucharada de tilo seco con agua hervida que haya reposado un minuto. Déjalo tapado 5–10 minutos. Hervirlo hace que las flores pierdan su agradable aroma.

Conviene saber: el tilo no es un tratamiento, sino un ritual de bienestar. En caso de fiebre o síntomas que duren, acude a tu médico.

3. ROOIBOS — El té rojo sin cafeína

Procedente del arbusto rojo de Sudáfrica, el rooibos no contiene cafeína de forma natural. Tiene un sabor ligeramente dulce, suave y cálido; por eso es una buena opción por la tarde, con los niños o para quien quiera evitar la cafeína.

Preparación: para una taza, prepara una cucharadita de rooibos con agua recién hervida durante 5–7 minutos. Como no amarga, aguanta una infusión larga. Combina muy bien con una tira de piel de naranja o un trozo de vaina de vainilla.

4. JENGIBRE — Una taza que calienta por dentro

El sabor intenso y cálido del jengibre fresco da una de las tazas más reconfortantes de las noches de invierno. En la investigación, el jengibre destaca sobre todo por su efecto para aliviar las náuseas.

Preparación: corta en láminas finas 2–3 cm de jengibre fresco. Cuécelo 10 minutos a fuego lento con 2 vasos de agua. Cuélalo en una taza; si quieres, añade una rodaja de limón y una cucharadita de miel. Añadir la miel cuando el agua se haya templado un poco conserva su aroma.

Conviene saber: si tomas anticoagulantes, estás embarazada o tienes un problema de vesícula biliar, consulta a tu médico antes de tomar jengibre de forma regular y en grandes cantidades.

5. MANZANA–CANELA — El aroma de la casa

El olor de la manzana y la canela al hervir es uno de los aromas más cálidos que llenan la casa en invierno. No tiene cafeína y, con su sabor ligeramente dulce, no necesita azúcar.

Preparación: corta una manzana en rodajas con piel. Cuécela 15 minutos a fuego lento con 3 vasos de agua, 1 rama de canela y, si quieres, 2–3 clavos. Cuela y sirve caliente.

Conviene saber: la canela cassia, la más común en el mercado, contiene cumarina y no debe tomarse de forma regular en cantidades muy grandes. Si vas a tomarla cada día, elige canela de Ceilán; una rama basta para un té.

LAS HORAS DEL TÉ

– Mañana: té negro, un poco después del desayuno.

– Tarde: té negro suave o rooibos.

– Noche: tilo, manzana–canela o rooibos; tazas sin cafeína.

– Cuando tengas frío: jengibre y limón.


FORMAS DE ENDULZAR SIN AZÚCAR

– Una tira de piel de naranja o mandarina

– Una rama de canela o unos clavos

– Una cucharadita de miel en el té ya templado

– Menta fresca o una ramita de tomillo

Nota: las infusiones no son medicamentos. Si tomas medicación habitual, estás embarazada o das el pecho, consulta a tu médico o farmacéutico antes de tomar una nueva infusión con regularidad.


NOTA ZARİF DE NUTRICIÓN

Una taza de té es la pausa más corta pero más cálida de un día de invierno. Un vaso que calienta las manos, el aroma del tilo que sube con el vapor, una conversación compartida… Los tés de invierno nos recuerdan que debemos ir más despacio y dedicarnos tiempo.