ZARİF HOGAR
Crear un rincón de lectura
En tonos de vainilla, albaricoque y miel; una cálida invitación a los días de noviembre.
Tras la ventana el aire se enfría, mientras dentro brilla una luz suave. Una manta dejada sobre el brazo del sillón, una taza de té en la mesita, un libro con un marcapáginas entre sus hojas… La calidez de noviembre se siente en estos pequeños rincones que nos preparamos en casa.
Un rincón de lectura no necesita una habitación propia. Una zona junto a la ventana del salón, una esquina luminosa del dormitorio o el hueco junto a una librería pueden bastar. Lo importante es crear un lugar en el que estés a gusto al sentarte y en el que quieras pasar tiempo.
Instálate junto a la luz

Elige una zona que reciba luz natural durante el día y que quede un poco apartada del paso de la casa. Coloca el sillón de modo que la luz de la ventana caiga de lado sobre el libro. Poder mirar afuera cuando haces una pausa añade placer a este rincón.
Si junto a la ventana hay una corriente de aire frío, acerca un poco el sillón hacia dentro. Deja libre el frente del radiador y pon la manta donde puedas alcanzarla fácilmente cuando la necesites.
Empieza con un sillón crema cálido
Una butaca bergère en tonos vainilla o crema cálido recibe la luz con suavidad. Al elegir un sillón, siéntate y pruébalo: la espalda debe quedar apoyada, los pies deben descansar cómodamente en el suelo y los reposabrazos deben dejar descansar los brazos mientras sostienes un libro.
También puedes convertir tu sillón actual en el corazón de este rincón. Un cojín de un albaricoque suave, una manta color miel claro y una mesita auxiliar a su lado bastan para cambiar el ambiente.
Recibe la tarde con una luz suave

Una lámpara de pie en dorado champán es un detalle elegante junto al sillón crema. Su cabezal orientable permite dirigir la luz hacia la página y evitar que te dé directamente en los ojos.
Usa la iluminación general de la habitación junto con la lámpara de lectura. Así, la zona alrededor del libro también queda ligeramente iluminada. No elijas una luz solo por su aspecto; ajusta la lámpara hasta encontrar la posición en la que lees con comodidad.
La armonía del albaricoque, el melocotón y la miel

Que los colores de este rincón sean como el sol que entra en un día fresco. Usa vainilla y crema cálido como base; melocotón y albaricoque en superficies pequeñas; miel y caramelo claro en la madera.
Un cojín de terciopelo albaricoque da una bonita viveza a un sillón crema. Una manta caramelo claro de textura suave puede dejarse sobre el brazo del sillón. Una mesita de madera color miel claro reúne estos colores con una calidez natural.
Puedes usar el dorado champán en el cuerpo de la lámpara, en un pequeño marco o en el borde de una bandeja. Bastan unos pocos detalles finos; las superficies crema y las texturas claras dan amplitud al rincón.
Un pequeño lugar para tu taza

La mesita debe estar al alcance de la mano cuando te sientas, sin tener que inclinarte. Deja espacio para el libro, las gafas y la taza.
Una taza de porcelana crema, una servilleta de lino y un platito quedan bien en este rincón. Con el té puedes servir unas galletas de almendra o una fina porción de bizcocho. En el día a día, mantener sencilla la superficie de la mesa te permite dejar la taza con comodidad.
Añade detalles que sean tuyos
Ten a mano el libro que estás leyendo y algunas obras que te gusta volver a abrir. Un pequeño estante, la balda inferior de la mesita o la librería junto al sillón bastan para ello.
Una foto familiar, una cerámica que te guste o un objeto traído de un viaje también pueden encontrar aquí su lugar. Unas flores crema y albaricoque en un jarrón pequeño repiten los colores con delicadeza.
Si usas velas, colócalas sobre una superficie estable, lejos de libros y telas; no las dejes nunca encendidas sin vigilancia. Una vela sin llama también puede dar un bonito brillo por la tarde.
Dedica tiempo a este rincón
Pasa durante el día por el lugar que has preparado. Elige el libro mientras el té reposa, ponte la manta sobre las rodillas, deja el teléfono un poco lejos. A veces lees unas páginas; a veces una sola frase te hace pensar durante mucho rato.
Con el tiempo, este rincón crea sus propias costumbres. Tu taza encuentra su sitio, los libros cambian, la manta está siempre a mano. En los días frescos de noviembre, al volver a casa, te espera un lugar conocido y cálido.
LOS CINCO ELEMENTOS BÁSICOS DE UN RINCÓN DE LECTURA
– Un sillón cómodo que sostenga la espalda
– Una lámpara orientable que ilumine bien la página
– Una mesita estable y fácil de alcanzar
– Una manta suave y un cojín adecuado a lo que necesites
– Un espacio reservado para el libro y la taza
LA PALETA CÁLIDA DE NOVIEMBRE
Vainilla · Crema cálido · Albaricoque suave · Melocotón · Miel · Caramelo claro · Dorado champán
Añadir a tu rincón de lectura un cojín de terciopelo albaricoque con vivo le da un detalle muy tuyo.
